"Escultura de contraste: el equilibrio entre el rigor del diseño y la imperfección de lo humano"
Durante diez años me protegí tras la perfección del acero y el diseño industrial, ejecutando proyectos públicos por toda España. Mis piezas eran precisas y valoradas, pero algo dejó de encajar. Recientemente, decidí romper con esa frialdad para volcarme en una escultura que respira. He cambiado el rigor del plano por la libertad de la textura. Ahora, materiales más orgánicos me permiten dotar de latido y carácter a formas que antes solo buscaban la simetría geométrica. Ya no fabrico objetos; ahora busco el alma en la imperfección